El dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero, ha emitido una dura crítica contra las agresiones registradas durante la marcha de la generación Z en la Ciudad de México este fin de semana. Según Romero, esta respuesta violenta del Estado hacia los jóvenes que se manifestaron en la capital y otras ciudades del país es inaceptable.
En un comunicado, la dirigencia nacional del PAN condenó enérgicamente lo ocurrido y llamó a convertir la indignación en acción social y política. “Es hora de que nuestra frustración y ourdio se conviertan en una fuerza transformadora para el país”, enfatizó Romero.
El líder panista considera que la marcha de la generación Z no fue solo un ejercicio de protesta, sino que representó un llamado a la conciencia colectiva. “Los jóvenes no solo son el futuro: ya son la voz que dice ‘no’ a la injusticia y ‘sí’ a la igualdad”, sostuvo.
Romero hace notar que los jóvenes han sido los más afectados por las políticas económicas y sociales del país, y que es hora de que sus demandas sean escuchadas. “No pueden seguir viviendo en la precariedad, sin acceso a educación pública de calidad, sin oportunidades laborales justas y sin protección social efectiva”, argumentó.
El dirigente panista también hace un llamado a la sociedad civil para que se una a esta lucha. “Es hora de que nos pongamos de pie como sociedad y defendamos el derecho a la protesta pacífica y a la libertad de expresión”, afirmó.
Romero considera que lo ocurrido en la marcha de la generación Z puede ser el inicio de un movimiento que cambie la historia del país. “No podemos seguir viviendo en una sociedad donde la violencia es la respuesta a la protesta, y donde los jóvenes son tratados como si fueran ‘otro'”, sentenció.
En este sentido, el dirigente panista hace un llamado a convertir la indignación en acción social y política. “Es hora de que nuestras palabras se conviertan en acciones concretas y que nuestra frustración se transforme en una fuerza positiva para el país”, sostuvo.
Finalmente, Romero concluyó que es hora de que los jóvenes no solo sean escuchados, sino también sean líderes de cambio. “Es hora de que los jóvenes tomen el control de su propio futuro y de su propia historia”, enfatizó.