En la ciudad de San Francisco, la noche pasada se convirtió en una pesadilla para miles de personas cuando un apagón masivo comenzó a afectar a gran parte de la ciudad. El problema surgió después de que un incendio estalló en una subestación eléctrica el sábado por la tarde, lo que dejó sin electricidad a cerca de 130 mil personas. A medida que las horas pasaban, el apagón se extendió y afectó al 30% de la ciudad, provocando un caos total en el tráfico.
Entre los vehículos que se vieron afectados por el apagón estuvieron decenas de coches autónomos de Waymo, que estaban circulando sin conductor por las calles de la ciudad. Estos vehículos, conocidos como “autobús autopilotado”, son una innovación en el transporte público y permiten a los pasajeros subir y bajarse sin necesidad de un conductor humano. Sin embargo, cuando el apagón comenzó a afectar a gran parte de la ciudad, estos vehículos se quedaron varados en mitad de la calle, sin poder moverse ni proporcionar servicio.
La situación se convirtió en una crisis para muchos residentes y visitantes de San Francisco, que se vieron obligados a buscar alternativas para movilizarse por la ciudad. Muchos se vieron forzados a caminar o tomar taxis tradicionales, lo que causó un gran retraso en el tráfico. A medida que las horas pasaban, la situación empeoró y los residentes comenzaron a sentir el impacto del apagón en su diario ritmo de vida.
Además de afectar al transporte público, el apagón también tuvo un impacto significativo en la economía local. Muchos negocios pequeños y medianos que dependen de la electricidad para operar se vieron obligados a cerrar temporalmente, lo que puede tener un efecto negativo en la economía de la ciudad.
La situación también afectó a los servicios de emergencia, como el servicio del metro, que fue interrumpido temporalmente. Esto significó que muchos residentes se vieron obligados a buscar alternativas para moverse por la ciudad, lo que causó un gran retraso en las comunicaciones y en el transporte público.
A pesar de los desafíos presentados, los esfuerzos de las autoridades locales y los servicios eléctricos han sido constantes para restaurar el servicio eléctrico. Los técnicos están trabajando arduamente para reparar la subestación eléctrica dañada y restaurar el suministro eléctrico a la ciudad.
Mientras tanto, muchos residentes y visitantes de San Francisco se ven obligados a adaptarse a esta situación y encontrar formas creativas de moverse por la ciudad. La espera es que el servicio eléctrico sea restablecido pronto y que la ciudad pueda volver a su ritmo normal.