Investigadores del Instituto Scripps en La Jolla, California, trabajan para desarrollar una versión del fentanilo que no sea letal.
El profesor Kim Janda dijo que todavía falta realizar pruebas en humanos, pero los avances de la investigación son prometedores.
La investigación en cierto sentido es como un cambio de imagen del fentanilo; estamos tratando de hacerlo más suave, de forma que podría usarse terapéuticamente”, declaró Janda.
Ése fue el uso original del fentanilo hace ahora más de 65 años.
La síntesis del fentanilo la descubrió el doctor Paul Janssen en Bélgica en 1960.
Durante décadas se usó bajo estricta administración médica como potente analgésico, con el objetivo de suprimir dolores insoportables a pacientes con enfermedades crónicas y terminales.
La Administración para el Control de Drogas (DEA) ha calculado que producir una dosis de fentanilo fuera de Estados Unidos cuesta unos 10 centavos, y luego se vende en unos 30 dólares en las calles de la Unión Americana.
Una sobredosis de fentanilo es de tan sólo dos miligramos, lo que equivale a unos cinco granos de sal.
Lo que los investigadores ahora tratan de hacer es conservar al fentanilo como sedante, pero sin que restrinja la respiración.
El cambio estructural del fentanilo en California podría llevar a toda una nueva generación de opioides no letales.
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