El Orfanato: La Posesión
El cine de terror muchas veces corre el riesgo de quedarse en clichés, pero Guillermo Barreira busca ir más allá. Para él, lo fundamental era que su historia se sostuviera incluso si se despojaba de los elementos sobrenaturales.
“El corazón de una película está en el mensaje que transmite. En El Orfanato: La Posesión lo que hago es llevar al género de terror un drama humano real, el de la relación entre madre e hija. Quería que esa tensión tuviera eco en la vida cotidiana, que el público pudiera identificarse con los miedos y vulnerabilidades de los personajes, más allá de lo fantástico”.
El director subraya que, aunque el filme está lleno de códigos del género —posesiones, apariciones y símbolos clásicos como la ouija—, su propósito nunca fue limitarse a un entretenimiento pasajero. “No puedes dar un entretenimiento vacío. El cine de terror debe permitir al público enfrentarse a miedos reales: el abandono, la pérdida, los conflictos familiares. Solo así una película trasciende”.
El Orfanato: La Posesión
El orfanato como personaje y la atmósfera del miedo
El espacio donde ocurre la historia es crucial. En este caso, el orfanato no es solo un escenario, sino una presencia constante. Barreira lo define como un personaje más.
Encontrar la locación adecuada parecía un reto mayor, hasta que un miembro del equipo de producción propuso grabar en un antiguo internado que conocía bien. “Fue casi un golpe de suerte. Lo que parecía una dificultad terminó convirtiéndose en una oportunidad de darle a la película un espacio con personalidad propia”.
Otro elemento central es la ouija, un recurso recurrente en el cine de terror, pero que aquí cumple una función narrativa precisa. “Sabemos que la ouija está muy vista en el cine, pero no queríamos complicar innecesariamente la trama. La usamos como un medio claro y reconocible para que la protagonista pudiera comunicarse con el fantasma de su madre. El objetivo era mantener la historia accesible sin sobrecargarla de subtramas”.
El Orfanato: La Posesión
El eco internacional y los nuevos proyectos
Antes de El Orfanato: La Posesión, Guillermo Barreira ya había recorrido festivales con The Invisible Worm, presentada en espacios como el Chelsea Film Festival en Nueva York. Ahora, su nueva película continúa ese camino internacional.