La Dirección Federal de Seguridad (DFS) siguió desde su juventud como líder normalista al ahora exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a quien vinculó con participar, por su actividad izquierdista, con grupos guerrilleros, como el de Lucio Cabañas.
En docenas de fichas elaboradas por la DFS que se encuentran en el Archivo General de la Nación (AGN) y a las cuales tuvo acceso en exclusiva EL UNIVERSAL, se detalla que esa agencia de inteligencia y espionaje del Estado mexicano siguió las actividades de Rubén Rocha Moya desde 1968 cuando fungía como líder dentro de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSUM).
En una ficha del expediente 40-1-72, fechada el 21 de marzo de 1972, la DFS acusaba que era “evidente” la participación de maestros con los grupos guerrilleros encabezados por el maestro Lucio Cabañas, en Guerrero, y enseguida señaló por nombre y apellidos a maestros de Sinaloa que destacaban por sus marcadas tendencias de “carácter socialista” y entre ellos se señaló a Rubén Rocha Moya.
“Ha sido evidente la participación de maestros con los grupos guerrilleros encabezados por Lucio Cabañas. A continuación se dan a conocer los nombres de algunos maestros que se han destacado por sus marcadas tendencias de carácter izquierdista, en algunos municipios de esta entidad: (…) Rubén Rocha Moya”.
En un reporte de 1981, la DFS señaló que como secretario de Organización del Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa (Suntuas), Rubén Rocha encabezó un paro de 24 horas de 4 mil trabajadores como protesta contra las autoridades universitarias al acusar falta de pago al personal académico.
En la ficha fechada el 30 de junio de 1983, elementos de la DFS reportaron que durante asamblea del Consejo General del Suntuas que encabezó Rubén Rocha, se acordó dar por terminado el movimiento de huelga -donde el gremio universitario demandaban el 40% de incremento salarial- retirando de inmediato las banderas rojinegras.
En otros documentos de inteligencia también se detallan sus actividades en la década de los 80 como diputado del Partido Socialista Unificado de México (PSUM), así como las manifestaciones que llevó a cabo con familiares de personas desaparecidas.